“Built the same way”, construidos de la misma manera, reza uno de los eslóganes que Iveco ha elegido para celebrar su colaboración con los All Blacks: la misma forma de ser, el mismo estilo a la hora de enfrentarse a los retos y ganarlos. Iveco y el equipo de rugby más famoso del mundo entran en campo unidos por valores comunes y con la fuerza de una sintonía perfecta.
Con este espíritu, Iveco ha buscado y encontrado a unos compañeros de equipo para seguir el camino que empezó a primeros de 2006 con una reorganización de la empresa, que ya está plenamente implementada y cuyo objetivo es mejorar de manera estructural la posición competitiva de la marca. Una reorganización que apuesta por la competencia profesional y el liderazgo, en una estructura única en la que está perfectamente claro a quién le corresponde diseñar, a quién fabricar y a quién vender, y en la que el desarrollo del producto se orienta por los deseos del Cliente, con soluciones rentables y de vanguardia. Pero el cambio organizativo se refleja también en un profundo replanteamiento de los valores de Iveco, dirigidos a alcanzar ambiciosos objetivos de expansión global y rentabilidad del negocio.
La colaboración con los All Blacks es tan sólo el último capítulo de una larga historia de participaciones deportivas, ya que Iveco ha creído siempre en los patrocinios de alto nivel para fortalecer su identidad en el ámbito internacional. Sin embargo, esta vez, al elegir su socio, la Empresa ha querido ser aún más estricta, imponiendo como requisito imprescindible la afinidad con el mundo de Iveco. Este objetivo se ha cumplido con los All Blacks, un equipo que tiene mucho en común con Iveco, empezando por sus valores: Prestaciones, Determinación, Fiabilidad y Espíritu de equipo.
Unos valores comunes que para Iveco se traducen en: sentido de la responsabilidad hacia nosotros mismos y hacia los demás; férrea determinación a la hora de cumplir nuestras promesas; la conciencia de que de nuestros resultados dependen los resultados de quienes trabajan con nosotros; y la convicción de que sólo quienes saben escuchar con auténtico espíritu de colaboración son capaces de anticiparse a los cambios.
Estos valores demuestran cómo Iveco se siente una empresa hecha por mujeres y hombres que construyen soluciones para el mundo del transporte alrededor de la excelencia del producto, y que trabajan sabiendo que el éxito de Iveco pasa necesariamente por el éxito de las empresas de sus clientes.




